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Rosario, la cuna del fútbol



Les recomendamos venir a ver el espectáculo deportivo del clásico rosarino, el más pasional de Argentina. Probablemente, me atrevo a decir, la experiencia deportiva más movilizante y emocional del mundo. Es conmovedor. En ese sentido, dejaron su testimonio distintos protagonistas que son figuras y leyendas mundiales. De Rossi, el vikingo italiano, se retiró en el Gigante de Arroyito, “el marco ideal, con una atmósfera absurda”, para disputar el último partido de su prolongada trayectoria, dijo el ex Roma, que vistió la camiseta de Boca en la última estación de su carrera. Maradona, calificó de “estadio en llamas”, al clima que vivió en Arroyito, en “el templo” de Rosario Central, cuando lo visitó a principios de año como técnico de Gimnasia y Esgrima de la Plata. Lo propio sucedió con “Diego”, en 2009, siendo entrenador del seleccionado argentino, al pedir jugar en Rosario, el duelo entre Argentina y Brasil por las eliminatorias, de cara al mundial de Sudáfrica 2010. Maradona, sostenía que la temperatura y el aliento que te ofrecen escenarios como el de Rosario Central, son propicios e ideales, por encima del “Monumental de Nuñez”, la casa de River Plate, por la cercanía de las tribunas y el fervor especial de la gente. Taffarel, el arquero brasileño campeón del mundo en Estados Unidos 1994, recordó el miedo que sintió cuando jugó en el campo de Central, la final de la Copa Conmebol 1995 contra los “Canayas”. Rogerio Ceni, su par brasilero, el histórico arquero de San Pablo, el portero que hizo más goles en toda la historia (132), destacó al público de Rosario como el más caliente. Así mismo, afirmó que en la ciudad del “Monumento a la Bandera”, es donde más disfrutó jugar. Lo hizo en la final de la Copa Libertadores de 1992, en la cancha de Newell´s Old Boys, al medirse con el conjunto “Leproso”. Y en el 2004, contra los “Auriazules” en terreno centralista. Otra prueba de ello, es Sebastián Abreu, el inoxidable delantero uruguayo, que ostenta el record de ser el futbolista que en más equipos distintos jugó. Aun coleccionando un centenar de clubes, países, ciudades, y ligas, no titubea al expresar, que no ha visto ciudad como Rosario para vivir el fútbol, y que la locura que despierta el clásico rosarino es incomparable. Poniéndolo en lo más alto, incluso por arriba del superclásico de Buenos Aires, Boca- River, que le tocó ver desde adentro, defendiendo la camiseta del “Millonario”.



La pasión y lo que refleja, sus destellos, por supuesto exceden límites, ámbitos y personalidades. Tal es así, que hasta bandas musicales como Queen, eligieron como tapa de su libro de fotografías, al estadio de Rosario Central, en el que hicieron un show en el año 1981. En la actualidad, el DJ holandés Tiesto, en su último video, incluyó imágenes de la hinchada de Rosario Central, más precisamente, de cuando se desplegó en 2017 el telón-bandera, que ocupaba casi la totalidad de la superficie de las tribunas, en el partido clásico frente a Newell´s Old Boys.


Aunque probablemente en cuanto a referencias, el hecho más emblemático se dio allá por el 1978, cuando la ciudad de Rosario fue elegida como uno de los centros en los cuales se jugarían los partidos del mundial. Rosario Central y su “Gigante de Arroyito”, fueron sede de la cita mundialista, con Cesar Luis Menotti como director técnico del seleccionado que se consagraría campeón, alzando el primero de los dos títulos del mundo, de la historia de la selección Argentina.



Para comprender aún más la magnitud de este fenómeno social y cultural que se da en la ciudad de Rosario, es importante conocer los nombres propios que pasaron por ambos clubes, que le dieron peso específico a las flamantes instituciones, y que hicieron trascender la resonancia del evento clásico, a escalas mundiales. Maradona (Newell´s) y Kempes (Rosario Central), los dos campeones del mundo e ídolos históricos de tantas generaciones, que identifican respectivamente a “Leprosos” y “Canayas”. Messi (Newell´s) y Di Maria (Rosario Central), tal vez extienden aquel legado de los dos zurdos anteriores, y son los hijos pródigos que los hinchas esperan. Ganadores de Champions League, uno jugó en Central, el otro todavía no lo hizo en Nob. Uno tiene el record de balones de oro (6), el otro ser el argentino que más plata acumuló en transferencias (160 millones de euros). “Tata” Martino (Newell´s) y Bauza (Rosario Central), los dos técnicos de pasado por la selección Argentina. Los dos fueron campeones como jugadores y como técnicos en sus equipos, y además ambos llegaron a la semifinal de la Copa Libertadores de América como DTs de Newell´s y Rosario Central. El “Tata”, por su parte, dirigió el Barcelona de España, y el patón ganó la Copa Libertadores al frente de la Liga de Quito de Ecuador, y de San Lorenzo de Almagro. Sensini (Newell´s) y Chamot (Rosario Central), jugaron 3 mundiales cada uno, compartiendo el del 1994 y el del 1998. Roberto Sensini jugó 15 años en Italia, José Chamot lo hizo 14 años entre España e Italia (Atlético Madrid, Milan). Batistuta (Newell´s) y Pizzi (Rosario Central), cierran esta pequeña nómina, que demuestra la clase de futbolistas que tuvieron entre sus filas los clubes rosarinos, que los lanzaron al mundo y los hicieron conocidos cruzando fronteras. “Bati”, el número 9 histórico argentino, brilló en la Fiorentina, la Roma, el Inter, mientras que “Pizzigol” en el Barcelona, y como mundialista en Francia 1998 para la selección de España.


En el ámbito local, pequeños gestos de pasión pintan fácilmente la efervescencia y el cariño que despiertan tanto Newell´s como Rosario Central. Ignacio Scocco y Eduardo Coudet, son futbolistas que no nacieron en la ciudad de Rosario, y sin embargo, a pesar de tener infancias lejos de la ciudad, acabaron contagiados por la pasión. Scocco confesó ser hincha de River de chico, Coudet hizo lo propio admitiendo que era de Boca. Pero más tarde, “Nacho” Scocco vino a jugar a Newell´s, “Chacho” Coudet lo hizo en Rosario Central. El paso en la carrera de ambos por Rosario, quedó marcado a fuego, al punto que hoy Scocco no duda en decir que es de Newell´s Old Boys, y Coudet de Rosario Central.



Actualmente, Maxi Rodriguez es el jugador más preponderante por el lado de Newell´s, campeón en el 2013 de la Liga Argentina, con 3 presencias mundialistas, jugando en los grandes equipos de Europa. Y por el lado de Central, Marco Ruben, también campeón en el 2018 de la Copa Argentina, destacado por sus goles en los clásicos, con 4 en su cuenta personal a Newell´s.



Newell´s se encuentra en el parque de la Independencia, una zona que cuenta con un laguito, con Museos, el Hipódromo, jardines, una gran extensión de verde, de árboles, ubicada en el centro de la ciudad, comprendida por Avenidas. Rosario Central está en la zona norte de la ciudad, a la vera Del río Paraná, al lado, en frente al río, en lo que se conoce como Barrio de Arroyito, o Lisandro de la Torre. Contando entre las atracciones más conocidas de ese sector de la ciudad, con el Acuario y el parque Alem. Muy cerquita de allí, también los shoppings Portal y Alto Rosario, donde los hinchas de Central suelen guardar los autos cuando van a la cancha.



Para contextualizar y ejemplificar, si marcamos el rasgo distintivo del clásico Barcelona-Real Madrid, haríamos alusión a la estelaridad, las luces, al “estilo Hollywood”, un show de lujo, de flashes, con Cristiano Ronaldo y Messi como íconos, esa es la imagen que tenemos un poco. Si hablamos del clásico rosarino, lo que lo define es esa estirpe barrial y de potrero, de “Leprosos” y “Canayas”, cada uno con su esencia, su idiosincrasia, su lugar en la ciudad, pero dentro de una misma ciudad, la cual es chica en comparación de las grandes capitales del mundo, y que tiene dos amores conviviendo a “lo perro y gato”, con cargadas, folclore, chicanas. Si hay que quedarse con un afiche, con una publicidad que refleje el espíritu de este clásico, es el “Negro” Zamora y el “Negro” Palma, dos surgidos del semillero, los dos talentosos, sinónimos de gloria, de transpirar la camiseta. Conservan algo de aquel viejo fútbol, en el que los jugadores defendían algo más que la plata, sino el honor, la divisa, el escudo, los colores, y eso es lo que lo hace tan propio y particular al clásico rosarino. La identificación es muy fuerte y arraigada, viven desde chicos en una ciudad futbolera dividida en dos. No como sucede en Roma o cualquier ciudad del mundo cosmopolita, que habitan personas de todo el mundo. O en Buenos Aires, que debido a su amplitud, hay hinchas de Boca, de River, Racing, Independiente, San Lorenzo, Huracán, Estudiantes, Vélez, Lanús. Rosario tiene ese condimento, que la hace distinta al resto.

Es una ciudad que respira fútbol, que el clásico se palpita muchísimo antes del partido, semanas antes, y que además trasciende lo estrictamente futbolero. Al punto de tener personajes que son ajenos al mundo del fútbol, y que hacen las veces de embajadores, motivo de orgullo de los clubes: Luciana Aymar, la mejor jugadora de la historia del hockey por el lado de Newell´s, y por el lado de Rosario Central, el “Che” Guevara, el humorista “Negro” Olmedo, el dibujante y escritor Roberto “Negro” Fontanarrosa, y el músico “Fito” Paez.



El clásico de Rosario, tiene hechos históricos y asombrosos. Suena increíble que la hinchada de Newell´s realice un “Banderazo” previo a cada enfrentamiento contra Rosario Central, en el que llegó a reunir 40 mil personas. Tradición que conservan los “Leprosos” desde 1996, los días jueves antes del duelo clásico del domingo. Suena igualmente inverosímil, que los hinchas de Rosario Central, festejen desde 1971, cada 19 de diciembre, el gol de “Palomita” convertido por Aldo Pedro Poy en un partido frente a Newell´s. Lo consideran “el gol más festejado de la historia”.



Los hinchas de Newell´s tampoco olvidan el gol convertido por Faustino González en 1905, con el que obtuvieron el primer clásico que se jugó en la historia. De todos modos, los “Canayas” cuentan con casi 70 años consecutivos e ininterrumpidos, de estar al frente del historial clásico, con 15 partidos de ventaja en favor de Rosario Central. Algo que señalan los hinchas de central, es que así como los “Leprosos” ganaron el primer clásico, en la misma era, en la misma época, cuando el fútbol todavía era catalogado como amateur en Argentina, el equipo centralista fue quien primero dio la vuelta olímpica en terreno de Newell´s ante el conjunto “Leproso”. En dos ocasiones, en 1914 y 1928. Logro que también alcanzaría Newell´s en 1974, cuando ya en la era profesional, gracias al gol de Mario Zanabria, pudo salir campeón frente a su par en el Gigante de Arroyito, con el gol mencionado que le valdría el 2 a 2 final. De esa manera con el empate, se consagraba campeón del cuadrangular final, del que participaban los rosarinos junto con otros dos clubes de Buenos Aires. Respecto a los títulos y campeonatos de uno y otro equipo, la entidad que regula el fútbol argentino (AFA), junto con CONMEBOL y FIFA, fijaron un criterio común, y establecieron que se computarían los títulos oficiales conseguidos tanto en el amateurismo como en el profesionalismo. Por lo tanto, según lo avalado por aquellos entes e instituciones, ambos equipos rosarinos cuentan con 6 campeonatos obtenidos en la época profesional, mientras que en la era amateur, Central aventaja 5 a 3 Newell´s. Liderando Rosario Central por 11 a 9 el historial de coronaciones.


La rivalidad como se ve, es histórica y centenaria, tan añeja como la fundación de los clubes, Rosario Central en 1889, y Newell´s Old Boys en 1903. Infinidad de partidos memorables, recorren la rica historia de ambos equipos. A caso sobresalen, los enfrentamientos internacionales, los únicos de la historia, en 1975 por Copa Libertadores, y en 2005 por Copa Sudamericana. Dejan como saldo dos triunfos “Canayas”. Central salió victorioso de ambos, 1 a 0 con gol de su insignia el “Matador” Kempes en el primero, y con igual resultado en el segundo teniendo como protagonista a “Pirulo” Rivarola. No menos importante de remarcar, es el recordado gol de Domizzi en 1992, en el estadio “rojinegro”, en el que Newell´s con gran cantidad de suplentes y jugadores de reserva en aquella jornada, se impondría por 1 a 0 ante Central. No se puede pasar por alto, por el lado “Auriazul”, el Gol del “Chaqueño” Germán Herrera, de “Taco”, que colaboró con el 2 a 1 para eliminar a Newell´s de los cuartos de final de la Copa Argentina en 2018, en la que luego a la postre, sería campeón al vencer en la final a Gimnasia y Esgrima de la Plata por penales.



Lo mejor para esta última parte, con una anécdota folclórica que une los corazones, en manos del “Kily” González, actual técnico de Rosario Central, y de paso por el Inter de Italia como jugador. Resulta que el “Kily”, va a venir a unir en esta historia, a los dos grandes ídolos de los equipos rosarinos, que no los nombramos antes porque ameritaba guardarlos para este cierre. Hablamos de Marcelo Bielsa, el “Loco” Bielsa, y Don Ángel Tulio Zof, a mí entender los máximos símbolos y emblemas de Newells y Central. Multicampeones como entrenadores en sus respectivos clubes, marcaron un camino. Son los claros referentes. Bielsa patentó su frase “Newells carajo newells”, con su particular forma de hablar, sus locuras, sus pensamientos, “el método Bielsa”. Además, alcanzó como técnico leproso la final de la Copa Libertadores en 1992, que perdió por penales frente al San Pablo, en el mítico Morumbí. Zof campeón internacional de la copa Conmebol en 1995, después de dar vuelta un 4-0 abajo, en el primer partido de la final en Brasil, con la humildad y la simpleza como bandera. Y me refería que todo se entremezcla, porque Zof debutó como técnico dirigiendo a Newell´s. Y el padre de Bielsa era hincha de Rosario Central, por ende se sospecha que Bielsa en la infancia era de Central. Decíamos el “Kily”, y que sintetiza a estos ídolos “Leproso” y “Canaya”. El “Kily” por un lado, identifica al “Viejo” Don Ángel como el faro a seguir en Central, más ahora que está como técnico, lo cita permanentemente, por su perfil, su estilo de conducción, y aquello de darle un lugar principal a los jugadores nacidos en el club, como hizo Zof. Pero por otro lado, cuenta “el Kily”, que el técnico que más lo marcó en su carrera es Marcelo Bielsa, quién lo dirigió en la selección Argentina, cuando el “Loco” era el técnico del seleccionado. Se declara un admirador de Bielsa. Pondera a los dos con gran cariño, sin distinción de camisetas. Y queda de manifiesto con el video final, no sólo la relación simpática y cómplice que unía a Cristian “Kily” González con el “Loco” Bielsa, sino también, de qué está hecho, y qué significa el clásico rosarino en el mundo.



Franco Lucca

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