Cerca
  • VoceallaRadio

Rosario Central vs Nápoli


Corría el año 1987, cuando el Nápoli de la mano de Diego Armando Maradona, se quedaba con su primer Scudetto de la historia. Motivo suficiente, para que el astro argentino, quien ya venía de consagrarse campeón del mundo en México 86 con su Selección, se convierta en ídolo de la ciudad del sur de Italia. Mientras tanto, del otro lado del mundo, alejado del viejo continente, en el país “del Diego”, Rosario Central se alzaba con el campeonato de primera división 1986/87. Los “canallas”, dirigidos por “Don” Ángel Tulio Zof, tenían un equipo sólido que venía en alza. A las claras de ello, hablaba el hecho de haberse transformado en el primer y único equipo de Argentina, que logrando un inminente ascenso a la máxima categoría en 1985, sea campeón inmediatamente después, en la siguiente temporada.

Motivo que le valió, para que “el 10 napolitano”, conjuntamente con un empresario argentino, convocaran al conjunto de arroyito, para disputar un encuentro con su par italiano, en el emblemático estadio de San Paolo, en la ciudad de Nápoles. El leitmotiv de la invitación, era jugar un partido que valiera como celebración de aquella coronación histórica de “los azzurris”. La cita se dio el 19 de agosto, en una cancha colmada con más de 45000 espectadores, que se hicieron presentes para ver ganar al “equipo de Maradona”, y desatar una fiesta teñida de celeste. Duelo entre los campeones vigentes de Italia y Argentina, que dieron de llamar, “DUELO DE CAMPEONES”.


Evento pensado, a modo tal que, como muchas veces sucede, un actor de reparto se presta para hacer el papel secundario, y así colaborar con la causa del festejo. Escenario listo, para festejar a lo grande, la hazaña de haberle arrebatado la corona a los grandes de la “SERIE A”. No contaban con que ese simple partenaire, se terminaría robando el protagonismo y el espectáculo. El equipo “auriazul”, audaz y de muy buen fútbol, desplegó lo mejor de su repertorio, y consiguió ponerse rápidamente en ventaja, con un gol de cabeza de su capitán, Jorge Balbis, a los 27 minutos del primer tiempo. Ventaja que conservarían durante todo el partido, hasta que, a falta de 5 minutos para finalizar el partido, el árbitro sancionaría un dudoso penal para el equipo Italiano. Diego Maradona, quien otro sino, se hizo cargo de la ejecución, y el penal fue contenido por el arquero, y hoy doctor, Alejandro Lanari, que con su atajada, hizo aún más épica la victoria “canalla” por 1 a 0.



De esta manera, Rosario Central derrotaba a uno de los mejores equipos del mundo, que contaba con el mejor jugador del mundo de aquel entonces, y probablemente de toda la historia de este deporte. Un hito que los de la vera del río Paraná atesoran entre sus páginas más doradas. Tal vez, el carácter de índole “amistoso” del encuentro, hizo que el suceso no alcanzara mayores grados de reconocimiento a nivel nacional y mundial. Lo cierto, es que el triunfo de los rosarinos en dicha jornada histórica de 1987, es inédito e inconmensurable.

Por la talla del rival, por el imponente y majestuoso marco del San Paolo en Nápoles, y porque demostró una vez más, que el corazón del jugador del fútbol argentino, está a la altura de las grandes ligas del mundo.


by Franco Lucca


francolucca@hotmail.com

©2019 by Santandrea Arte&Publicidad