Cerca
  • Voce.com.ar

Museo storico Alfa Romeo, Arese, Italia

MARCHIO “MACHO” ALFA

La meccanica delle emozioni (*).

Saliendo desde Milano por la Autostrada A8 hacia la uscita Arese – Lainate; se llega al mítico Museo “Alfa Romeo”. Éste “Templo Morado” diseñado por el Arquitecto turinés Benedetto Camerana, fue reinaugurado en ocasión de la Expo 2015 y nos recibe a través de una magnífica “garganta viva” que literalmente deglute al visitante introduciéndolo en una sorprendente atmosfera de contrapuntos entre mecánica y sensaciones, técnica y latidos, rendimientos y suspiros. Tanto es así que, por momentos, uno se siente devorado por un órgano vivo, y por otros, parte de un circuito de combustión y explosión de un motor. Está dedicado en plenitud y detalle, a la producción de la marca a lo largo de su historia que, contrariamente a lo que la mayoría del publico conoce; no solo cuenta con automóviles alta gama, competición y citadinos; sino que también ha construido vehículos comerciales, locomotoras, tractores, autobuses, tranvías y motores para embarcaciones y aeronaves. Si un Museo es el “Templo de las Musas”, sin dudas Camerana ha logrado en las afueras de Milano, con eficiencia y sentimiento, dar cobijo a las Diosas del Arte y del Diseño de Alfa.



La célebre marca italiana “Alfa Romeo” produce automóviles de lujo en serie y fue fundada en 1910 en el polígono industrial de Portello, en la periferia de Milano. Los automóviles “Alfa Romeo”, siempre han sido reconocidos por su exquisito diseño y altas prestaciones, especialmente en los segmentos de Gran Turismo y Deportivos. Si bien con anterioridad estaba dedicada exclusivamente a un publico reducido y conocedor que adquiría este tipo de vehiculos para el paseo y la satisfacción de la exhibición personal; desde hace un tiempo la marca presenta una variada plataforma comercial que, si perder su esencia de vanguardia deportiva; ha logrado mayor penetración en un segmento más popular del mercado.


En junio de aquel año se créa la “Anonima Lombarda Fabbrica Automobili”, cuyo escudo originariamente es diseñado por un técnico de la casa. Se cuenta que estando a la espera del tranvía en la plaza del Castello de Milano, observó detalladamente la torre del Filarete del castillo de los Sforza. En ella aparecía el Biscione, símbolo de la casa de los Visconti, formado por una serpiente con cabeza de dragón (sobre la que posteriormente se añadiría una corona ducal de oro) devorando a un hombre. La serpiente simbolizaba la lealtad, el coraje, la perspicacia y la prudencia; mientras que el hombre devorado hace alusión a sus enemigos. Al Biscione se le antepuso una cruz roja sobre fondo blanco como referencia al escudo de Milano, ciudad originaria de la marca. Circunscribiendo ambos símbolos se incorporó un labio circular azul con las palabras "ALFA" y "MILANO"; separadas por dos nudos saboyanos, que representan a la casa real de los Saboya. La palabra "MILANO" definitivamente desaparecería en 1972, con la apertura de la nueva fábrica “AlfaSud”, en el Sur de Italia.

En 1915 la compañía sufre su primera crisis y la Banca Italiana di Sconto, dueña de la mayor parte de las acciones, coloca a Nicola Romeo como apoderado del banco, quien consigue el control de la fábrica. Por entonces “Alfa” era proveedor del Ejército italiano con más de 2000 vehículos. Terminada la guerra la compañía regresa a su negocio inicial, Romeo fusiona la Società Anonima Nicola Romeo con la A.L.F.A. y nace la “Alfa-Romeo Spa”; una de principales automotrices de todos los tiempos y que goza de un indiscutido reconocimiento Urbe et Orbi.


El Museo ocupa uno de los edifícios del complejo destinado a la exfábrica “Alfa Romeo Arese” siendo, junto al edificio técnico, el único sector de la misma a la que se sigue dando uso tras los ceses de producción de automóviles y motores en 2003 y 2005 y el traslado del “Centro Stile Alfa Romeo” a la fábrica FIAT Mirafiori en 2009. Ese mismo año, el Museo fue cerrado por obras y totalmente remodelado para la celebración del Centenario de la marca en 2010.

Conserva su “edad” exterior y suma 4.800 metros cuadrados en seis plantas que se dividen en cuatro áreas temáticas, incluyendo una galería de los primeros coches de “Alfa Romeo” producidos a partir de 1910 más diferentes prototipos y Concept Cars. Cuenta con más de 100 originales, que son exhibidos en relación con acontecimientos deportivos en los que han participado, como el “Concours d' Elegance” ó la “Mille Miglia”. La colección completa tiene un valor estimado en 60 millones de euros y junto al “Archivio Storico Alfa Romeo”, son los principales centros de la conservación del legado de la marca. La primera joya llegaría con el modelo 8C-2900 que fue considerado "El coche más rápido y bello del mundo" y de ésta manera reeditó la famosa frase del prestigioso constructor, Henry Ford: “Cuando veo pasar un Alfa Romeo, me quito el sombrero”. Más tarde, un sitio especial ocuparía el “Quadrifoglio Verde”, que es la marca que usa “Alfa Romeo” para distinguir algunas de sus versiones más prestacionales. En italiano es el nombre que recibe el Trébol de cuatro hojas, sinónimo de buena suerte para la cultura occidental. Todos los vehiculos están prolijamente segmentados por edades, cometidos y prestación; siendo increíble “tocar” la evolución de 100 años de diseño en un solo lugar y en el mismo instante. Dentro del recorrido sensorial y vivencial, visual y sonoro, propuesto por el Arquitecto; existe episodios temáticos donde se accede al “Tempio delle Vittorie” donde se recrean las grandes carreras obtenidas por la Casa Italiana mediante un “filmetto” editado cinematográ-ficamente con coreografía de luces y banda de sonido de los motores exigidos al maximo, lo cual transporta a un escenario retrospectivo e imaginario emocionante. Los deportivos 158 y 159 "Alfetta" establecen la supremacerían absoluta en los circuitos del mundo, ganando con Giuseppe Farina en 1950 y con nuestro Juan Manuel Fangio en 1951; en el recién lanzado Campeonato del Mundo de Fórmula 1.


Mas adelante otro hito: un Macrocine 360º interactivo, donde a la pantalla global se suman butacas que, además de tener movimiento, poseen efecto del viento y eyección de rocío de agua. Aquí se proyecta un cortometraje que transita por cada modelo de “Alfa Romeo” contextualizado desde su inicio al presente y surcando caminos según el segmento de cada uno. En ese tour, no faltan campo y ciudad, las dificultades, baches, charcos y la velocidad extrema vivida desde la butaca que se transforma en el verdadero habitáculo del auto.

Dentro del trayecto, aparecen “celebridades” como el mitico P2 del gran diseñador de la FIAT, Vittorio Jano, quien ingresa a la compañía por mediación del mismisimo Enzo Ferrari. Fue el primer y exitosísimo 8 cilindros y un “Paladar Negro” que no presentaba rival en las competiciones. Este modelo consiguió salvar a la compañía de una grave crisis financiera que derivo en la sustitución de Romeo por Ugo Ojetti, director del diario milanés “Corriere della Sera”, quien a traves de la posterior gran venta mundial del posterior 6C; sacó definitivamente a la empresa de la premura económica. Luego de tantos sucesos, en el 2008, Alfa presentó el hatchback compacto “MiTo”, el modelo más pequeño de la marca diseñado por el Rosarino Juan Manuel Diaz, ciudadano Distinguido de Rosario 2016; y que hoy es apoyado por rediseños evolutivos del “Giulietta” y del “4C”. Finalmente la sutileza. Una escalera mecánica ascendente, entrega al visitante a un gigantesco mirador a la “Autostrada dei Laghi” desde el interior; que es una “óptica” de un ALFA vista desde el exterior: Poesía Mecánica.


Todos experimentamos que el sabor de las cosas no es absoluto sino que interactúa con la novedad, el ámbito, la compañía y la predisposición del protagonista. Aquí aparecen dos intangibles de gran valoración real como la Marca (Alfa Romeo) y el Museo (Benedetto Camerana); que combinados logran transformar un panino di prosciutto e una birra “Moretti” dell´ “ALFA BAR”; en una cena con la entidad del “Giacomo Arengario”.


Arq. Scarpin

Católico Apostólico “Friulano”

scarpin.arquitecto@gmail.com

©2019 by Santandrea Arte&Publicidad