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UN ANNO A MILANO

Milano es un importante centro comercial, industrial y financiero Europeo, de presencia e influencia planetaria; especializado en servicios terciarios, el diseño y la moda. Es una verdadera capital cosmopolita e internacional, de una atmósfera sofisticada, seductora y atractiva para las sedes administrativas de importantes multinacionales; junto a las destacadas marcas Italianas de prestigio y fama mundial.

Su arquitectura, concentra gran variedad de magníficos tesoros con las firmas más celebres del pasado, junto a la presencia urbana de los Maestros contemporáneos como Mario Botta y las búsquedas emergentes de nuevas miradas como los jóvenes de Modo Urbano. Cuenta con la mayor densidad de modernos rascacielos de máxima altura de toda Italia, diseñados por multipremiados Arquitectos de la elite mundial.


Centro universitario por excelencia, usina literaria y del entretenimiento de toda Europa; es sede de la celebérrima “Feria de Milán”, con la mayor superficie expositiva de la Unión Europea y desde donde cada año emanan las formulas mágicas del Diseño

que espera recibir el mundo entero cual dogma de fe.


Milano es hoy una de las ciudades antiguas más modernas de la UE, una Smart – City de paso obligado al buen gusto y la vanguardia de todo un continente.


“Tra le citta' importanti io mi ricordo Milano, livida e sprofondata per sua stessa mano”.

(Ivano Fossati)




Milano fue fundada por los celtas del norte de Italia alrededor del año 600 a.C. y posteriormente conquistada por los romanos quienes la denominaron Mediolanum, debido a su enclave estratégico nodal y equidistante. Precisamente, su desarrollo económico se vio favorecido por ésta condición estratégica de conectividad y llanura, siendo cruce entre las principales vías de comunicación de la región del Po.


Fue así que en el siglo IV, se convirtió en Capital del Imperio romano de Occidente.

Durante el Renacimiento, Milano alcanzó su periodo de mayor auge siendo gobernada por los Duques de las Familias Visconti y Sforza, quienes contrataban a su servicio a celebridades artisticas de la humanidad de la talla de Leonardo da Vinci y Bramante.




El Castillo Sforzesco, ícono de la ciudad, fue comenzado por los Visconti en el siglo XIV y continuado en el siglo siguiente por Francesco I Sforza, Señor de Milán. Las obras las dirigieron Giovanni da Milano y Filarete, quien edificó la actual torreta de entrada.



El Duomo (catedral) del latín "Domus Dei" o "Casa de Dios", es de estilo gótico y fue comenzado en 1387 con el proyecto de un arquitecto anónimo, bajo la dirección de Simone da Orsenigo. Su construcción se extendió por cinco siglos, tiene 157 metros de largo y puede albergar de miles de personas en su interior: verdadero Coliseo de la Fé.


La Iglesia de “Santa María de las Gracias”, fue comenzada por Giovanni Solari en 1463 y luego transformada por Donato Bramante en 1492; el mismo año que su compatriota Cristoforo Colombo se embarcó en una de las grandes epopeyas de la humanidad.

Como si hiciese falta algo más; en una pared del antiguo convento, proxima a la iglesia, se encuentra la pintura de “La última cena”, obra maestra de Leonardo da Vinci.




El Teatro alla Scala, es el más grande Templo de la lírica italiana y mundial, escenario de las representaciones memorables de Giuseppe Verdi, Giacomo Puccini, Gioacchino Rossini, Gaetano Donizetti, Vincenzo Bellini y de los triunfos de Toscanini.

Construido en 1778 junto a la Piazza della Scala, que actúa de “Señorial Foyer” a cielo abierto, conservando rasgos y señales del medievo en Milanés. En 1877 se inaugura la famosa y soberbia “Galería Vícttorio Emmanuele II”, pionera de los modernos centros comerciales y shoppings del mundo. El cañon corrido central y crucero de la galería, junto a la Catedral, están cubiertos con grandes bóvedas de vidrio en forma de cruz latina en una osada exploración de la Nueva Arquitectura del hierro. Alberga algunos de los cafés, comercios y tiendas más afamados de la ciudad.


Asi la ciudad fue modelando una identidad con autoridad desde la Cultura y se convirtió en uno de los principales centros del nacionalismo italiano, reclamando su independencia y la unificación italiana. En el siglo XX Milán tomó el centro de la historia de Italia, siendo sede de la Exposición Universal de 1906. Ciudad emblema de la Resistencia, después de guerra fue uno de los motores de la reconstrucción industrial y cultural del país. El 25 de abril, la Fiesta italiana de la liberación, recuerda la sublevación general partisana de 1945 que llevó a la liberación de la ciudad. En el último cuarto de siglo, la ciudad también fue, en lo más y en lo menos, el centro de la política italiana.

Con un urbanismo focal y “craquelado” desde el centro historico, más sellos, mandatos y conquistas; su sobria y compacta arquitectura refleja un orden y una calidad sin estridencias donde solo brillan los singulares edificios ya destacados de la ciudad.

Milano es la ciudad “Capital de la Moda” y en ella se concentran los grandes Diseñadores internacionales, mostrando sus innovadoras, exuberantes y excentricas colecciones en viejos Palacios que pertenecieron a la nobleza milanesa.


La Moda italiana tiene nombres propios superlativos que fijaron residencia en Milano y dan apellido a etiquetas mundialmente famosas como Dolce & Gabana, Versace, Gucci, Benetton o Armani; en sofisticadas tiendas de la ciudad.

Pero tambien Aulenti, Ponti, Muzio, Bocconi y Mario Botta; dan la rubrica de distinción en un presente tan calificado como la herencia arquitectonica recibida.


Como epicentro de la cultura, Milano tambien ofrece bares animados, restaurantes, clubes nocturnos y hasta bares de hielo; en algunos de los cuales a menudo se puede encontrar música en vivo, en particular grupos locales herederos de la Gran tradición italiana de Battisti, Modugno y tantos otros estandartes de la canzone peninsular.


En ese bello recorrido centrico, Milano es una ciudad de Granito y Mármol con una fachada urbana árida y continua, que comienza a un lado de la calle, pasa por ésta y concluye del lado opuesto con una perfecta continuidad sin Árboles, que paradójicamente se presenta urbanamente muy acogedora.


Aperitivos como Martíni, Branca, Campari, Cinzano y Gancia; son el recreo y el encuentro por excelencia de la italianidad; mientras que Autos como FIAT, Lancia o Alfa Romeo; le dan movimiento a la pasión italiana. Intentando definirla para contenerla y abarcarla, creo que Milano es la “Ciudad Temática del Diseño” en sentido amplio; un verdadero Mercado de la Belleza a cielo abierto que comercia su intangible más apreciado.




“Milano gambe aperte, Milano che ride e si diverte.

Milano sempre pronta al Natale; che quando passa piange e ci rimane male.

(Lucio Dalla)


Después de conocer Milano ya nada será igual, porque modifica toda observación, percepción y significación. Hoy para mi “Eco” ya no es una reverberancia acústica, sino Il Professore; y una “Milanesa” tampoco es una riquisima minuta, sino una distinguida mujer italiana vestida con sofisticada elegancia.


(*) Arq. Scarpin

Católico Apostólico “Friulano”

scarpin.arquitecto@gmail.com

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