Cerca
  • VoceallaRadio

Argentina e Italia, dos mundos sin fronteras.



La necesidad humana de vincularse, de vivir en sociedad, en el encuentro con un otro, en un todo colectivo y heterogéneo, lo lleva al hombre a asociarse, como un sentir y un derecho. Hasta que ese derecho, que pretende establecer mejores condiciones y generar beneficios para todos, buscando un orden y progreso, comienza a ser vulnerado. Vulnerado por los políticos de turno, y por los propios ciudadanos. Todos ellos, operando y estando en el mundo, con una particular forma de andar, con una concepción y una autopercepción venenosa, que se termina mordiendo la cola. Destruye lo que intenta crear como una supuesta herramienta y espacio de mejoría, de debate, de construcción social, cultural, jurídica, política. Animal político. Y así de irracional como los animales termina resultando. Autodestructivo. Utilizando una lógica de pensamiento, un mecanismo lógico, propio de la lógica futbolística. Defendiendo a ultranza, hasta las últimas consecuencias, a un partido político, denostando a otros, para así ostentar un sabelotodismo y una corrección política, que pretende ser ejemplificadora a pesar que nadie puede ufanarse de ello.


Es llamativo y curioso, que conmueva y movilice más criticar al otro, que salir allí afuera, a las calles, y ver el contexto social en el que estamos sumergidos mundialmente. Una coyuntura de extrema pobreza, de desigualdad, de degradación y violencia. El fuego interno lo produce la verborragia del disenso político, y no ser testigos directos, de un caos que convive con pobreza cero sólo como un slogan precámbrico, y no como una obligación de dignidad humana y constitucional. Prima la indiferencia ante la pobreza y la miseria. La ambición se centra en la lógica de amigo-enemigo, y no en buscar soluciones reales en conjunto. Históricamente se ha escuchado de parte de quienes gobiernan, dialéctica discursiva y falsa conciencia. La cual supo captar defensores talibanes, acérrimos, incondicionales, producto de ese deseo tan propio del hombre de pertenecer, de sentirse contenido y abrazado, reconocido e identificado con quienes dicen ser como ellos. Crisis de identidad y comportamientos psicológicos moldeados de carencias y vulneraciones, tristemente aprovechados.


Vamos a estudiar la realidad en concreto o qué vamos a hacer? O nos vamos a seguir haciendo los distraídos con estratagemas políticas jurídicas obsoletas, estériles, espurias, cínicas?. La deshumanización, la desculturización, la corrupción y la violación estocólmica de derechos no bastan, para seguir versando sobre teorías y lenguaje jurídico político?. Hasta donde los Estados han perseguido como fin primero, último y ulterior (supremo) el bien común? Las construcciones pasionales humanas, tienen que abrazar una globalidad que nos englobe a todos. Discutiendo, debatiendo en abstracciones binómicas, razón y fe, buenos y malos, continuaremos en ese cerrojo laberíntico sin salida. Cuál es el deseo de voracidad de poder? La patria no es el otro? Codicia descarnada y desmedida. No se tiene en cuenta lo que motivó todo este devenir político, se desvía el foco. Convivimos con dudas y sin sentidos, por eso no impongo ideas, ni las afirmo, las pregunto para repensarlas, reencausarlas. Desarrollar el cerebro humano es la principal obligación mundial cosmopolita, abrir horizontes y enlazar caminos, en busca de la utopía, perdida y olvidada por miedos, por incapacidad, por arrogancia, por codicias y envidias, no por inalcanzable.


Cuan fácil podría ser la felicidad y bienestar, no sólo como correspondencia y menester vital por condiciones de igualdad básicas constitucionales, sino como disfrute y satisfacción de ver la máquina universal funcionando en armonía. Es complejo o así nos han querido convencer, tendiéndonos una trampa de dominación burócrata y alienante?. Las cosas tienen que ser porque sí, o están al alcance de la mano del hombre para revertirlas, para modificarlas, para cambiarlas?. Hay voluntad de entrar en esa órbita virtuosa por parte de los encargados de solucionarlo?. Así parecieran decirlo, contarlo y bregar por ello en cada discurso y aparición pública que llevan adelante. Un poco alejado de la realidad verdad?. Para qué se gobierna? La concatenación de gobiernos lograrán algún día finiquitar o alcanzar un estado de confort popular? El aporte y el tiempo de unos y otros, debiera desencadenar indefectiblemente en una llave que destrabe esta encrucijada insoportable e indigna. O nunca es suficiente el tiempo para la crítica, que imposibilita empezar a construir alguna vez?

Algún día acabaremos con la farsa, antes de seguir acabándonos entre nosotros? Habrá lucidez e ingenio para despertar de esta competencia de lisiados que no hacen más que pelear contra sus inseguridades, sus egos, sus broncas y sus miserias humanas?. Las mismas que los hacen incoherentes permanentemente. La miseria está afuera y adentro, hay que recuperarla, hay que reconciliarla, hay que erradicarla, urgentemente.


Puede haber subjetividad, lo que no puede permitirse es la indiferencia, la inoperancia, la falta de ejecución y concreción por parte de los distintos organismos estatales. Si no colma el corazón y la paciencia, ver a la tribu insatisfecha, injusta, desamparada, pues entonces hay una falla existencial muy grave, y quienes representan a la población deben dar un vuelco y una respuesta definitiva de abordaje a esas problemáticas.

Recién allí habrá verdad, igualdad y justicia. Mientras tanto no habrá humanidad, porque es inhumano.

Hay que contar con el deber de la memoria para no olvidar esas falencias de actuaciones e incapacidad para brindar garantías de justicia social, como evitar la desnutrición mundial, la indigencia y tantos fenómenos oscuros y negativos que aquejan a la humanidad. Esos también son crímenes de lesa humanidad diarios.

Creen que ha habido aún un cambio de paradigma en la historia universal? Un verdadero y real cambio de mentalidad y conciencia?. Es el momento de un cambio en la conducta política y cívica, de lograr una unión entre ellos, potenciándose mutuamente y a sí mismas, desintoxicando fanatismos y eliminando la impostura del apartidismo, generando una postura política propositiva, amplia, superadora. Buscando un justo equilibrio, el anhelado darle a cada uno lo suyo, lo justo. Que de una vez por todas a todos y cada uno, se le dé lo suyo, lo justo. Lo que a todos nos corresponde: igualdad ante la ley, con dignidad humana.




By Franco Javier Lucca

francolucca@hotmail.com

©2019 by Santandrea Arte&Publicidad