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Architetto Mario Botta: La tradizione della muratura

IL “GEPPETTO” DEL MATTONE (1)

Mario Botta

Una favola vera (*).


Amaba tanto su propia creación, su “Hijo marioneta”, que aquel sentimiento provocó el milagro de la vida a través de un Hada, quien transformó la madera en emoción. El Arquitecto Botta hace la misma labor con el ladrillo desde hace casi 50 años, pero sólo empleando su extraordinaria capacidad humana; y sin mediación de ningún ser fantástico. Cuando en 1883 Carlo Collodi desenfundaba su pluma para soñar “Pinocchio”, era imposible que tuviera en mente al genial proyectista del Canton Ticino y, sin embargo, este atemporal cuento pareciera una fábula biográfica de la obra de Botta; solo que con otro material. Año a año, y con excelencia creciente, Botta ha agigantado su liderazgo arquitectonico Profético, Poético y Prolífico; ya que jamás cedió ante ninguna corriente vanguardista o pasajera, porque siempre fundó sus proyectos en lo esencial, en lo básico y en lo primero. Sobre el nitido “pentagrama” de la geometría espacial, despliega la lógica propia y relacional de la piedra angular artifical por excelencia de la historia del hábitat humano: el Ladrillo.


Reseña Biográfica


El célebre Arquitecto Mario Botta, nació el 1 de abril de 1943 en Mendrisio, Cantón del Tesino, Suiza. Administrativamente suizo pero genéticamente italiano, Botta es hoy uno de los Grandes Maestros vivientes de la Arquitectura Contemporanea mundial.

Desde su praxis paradigmática y docente, Botta sin dudas ha desplegado una maratónica y fantástica obra basada en la tradición italo - romana del Mampuesto, del cual ha hecho el ADN de su reconocible estilo. En este punto, hay quienes prefieren edificios diferentes y con un anonimato vocacional que sólo comulgue con la ciudad y no sean detectados estilísticamente, según su diseño de Autor. Para Mario Botta esto es imposible, porque la trama de la “piel” de sus obras está íntimamente vinculada a la estructura sostén y simbólica del edificio como así también a la estructura conceptual de si mismo y de su medio. Estudió en el Liceo Artístico en Milán y en el Instituto Universitario di Architettura en Venecia donde se laureó con Carlo Scarpa. Sus ideas fueron decididamente influenciadas por Le Corbusier y Louis Kahn, con quienes tuvo ocasión de trabajar durante su estancia en Venecia. Pero Scarpa fue sin dudas su gran Maestro, y quien le transfirió la posta de una arquitectura tan particular como su visceral genealogía. Abrió su oficina particular en 1970 en Lugano, desde donde generó un estilo fuertemente volumétrico y geométrico; de plantas simétricas. Sus edificios combinan sólidos muros de ladrillo y hormigón, con estructuras livianas de acero y vidrio. En más de 45 años de labor, a prodigado su talento por la geografía del mundo entero desde su Suiza natal, pasando por Italia, Francia, Holanda, Japón, Estados Unidos e Israel. Entre sus primeras obras, la más “Botteana” de todas; se distingue la casa Rotonda en Stabio, cilíndrica y construida con ladrillos de hormigón, de aspecto muy compacto. Una gran hendidura parte el cilindro y permite el paso de la luz hasta lo más profundo de él. Tambien se destacan la escuela media de Morbio Inferiore (1972/1977), la Banca de Gottardo en Lugano (1982/1988), la Banca del Lavoro en Buenos Aires (1988/1989), la sede de UBS en Basilea (1986/1995), el Museo de Arte Moderno de San Francisco (1995), el Museo Tinguely en Basilea (1993/1996), la Iglesia San Giovanni Battista en Mogno (1986/1998), la Biblioteca en Dortmund (1995/1998), la Sinagoga Cymbalista (Israel) (1996/1998), la Sinagoga Cymbalista (Israel) (1996/1998), las Oficinas centrales de Harting Technologiegruppe en Minden, Alemania (1999/2001), la terminal autobus TPL a Lugano (2001/2002) y el Teatro alla Scala Milán (2002/2004): entre tantos. Desde 1996 ejerce la docencia en la Academia de Arquitectura en Mendrisio de la Universidad de Suiza Italiana.





Contexto emocional


Mientras nos apasionábamos hablando de Olmedo o Celentano, de Maradona o Tardelli y de Piero o Lucio Battisti; con idéntica admiración debatíamos sus obras y los detalles de cada una. Para quienes estudiamos sus edificios en las aulas de Arquitectura de Rosario en los años 80, él no era menos que un Dios Pagano, una estrella de Futbol o una celebridad de la Música. Pero como nos sucede con nuestros propios Padres en un arco de tiempo desde la niñez hasta la adultez, pasamos desde la máxima sorpresa y admiración inicial, a la escasa compresión procesal y al posterior cuestionamiento de resultados. Luego que lo sencillo decididamente perdiera interés a partir de los ´90 dando paso a la “estridencia”; desde hace tiempo hemos vuelto a validar la esencia de las cosas y, lógicamente ya maduros en la vida y la profesión, recuperamos la capacidad de considerarlo un “Superman Vivo” del Diseño y de la Arquitectura de todos los tiempos.


Un estilo con estilo: Desde la simple lógica campesina a la compleja intelectualidad urbana.


Sobre la ladera de los Alpes italianos, está la semilla de la arquitectura de Botta. La síntesis figurativa es el plano inclinado verde (natural) intervenido con mojones volumétricos netos (cultural). Ver una “stalla” (2) para el reposo de las cabras fechada siglos atrás es reconocer, genéticamente y de inmediato, el anclaje histórico del oficio de Mario Botta (3). A partir de ellas, conceptualmente ha reinterpretado aquella esencia constructiva básica y primaria de un modo sabio, novedoso y complejo; acompañado de un salto de escala y la extrapolación sensible e inteligente de parámetros espaciales, formales y lingüísticos; del “patrón establo”.

Botta tiene el amor y la paciencia de los pastores, aquello de esperar los tiempos de sus “animales”. Sabe bien que la creación cultural no es igual al crecimiento natural. También conoce que la invención arquitectónica, paradójicamente, requiere tiempos casi biológicos y metabólicos; que no son los mismos de los procesos industriales. Un joven Mario Botta identificó rápidamente cual era el mandato que le hacia su propia historia personal y contextual y, resemantizado lo existente con una exquisita fascinación por el Orden; ha forjado un legado memorable para el Patrimonio arquitectónico del mundo.

Hoy buscamos la novedad de manera desenfrenada; alentados desde los laboratorios creativos y los estrategas del envejecimiento programado; que nos generan la necesidad operando sistemáticamente con el “mamífero que todos llevamos afuera”. Esta carrera del consumo desvirtúa el “ser” de las cosas, se juega en todos lo ordenes y nos “vende” absolutamente todo; desde snacks sabor “Asado”, cereales sabor “Fruta” o yogurt sabor a Torta; hasta piedras de plástico o pisos cerámicos que elulan la madera. En cambio, Mario Botta, apostólicame Want to add a caption to this image? Click the Settings icon. nte y con persistencia; nos enseña que la extrema complejidad, se encuentra en la esencia original y única de las cosas; y la novedad, radica en como se la utiliza; lo cual no solo es un gran mensaje arquitectónico sino una verdadera orientación de vida.





(1) Nel senso del “Padre del Mattone” e cui che dá vita.

(2) Establo: Pequeñas edificaciones de piedra y madera con sintesís geométrica.

(3) La obra de Botta bien podría conformar el último descendiente directo en un “Árbol Genealogico” de la arquitectura alpina.


Arq. Scarpin

Católico Apostólico “Friulano”

scarpin.arquitecto@gmail.com

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